Para que el Hyperloop se convierta en una realidad es preciso superar las dificultades técnicas y normativas. Para salvar los obstáculos técnicos, la empresa ha orientado su estrategia hacia el diseño. En noviembre de 2019 anunció una colaboración con Autodesk para emplear sus programas (Civil 3D, InfraWorks, Revit e Inventor, entre otros) en el diseño, construcción, funcionamiento y mantenimiento de las vías. Al contextualizar cada fase del ciclo de vida del proyecto es mucho más fácil tomar las decisiones adecuadas. Por otra parte, gracias a una fluida colaboración en la nube (mediante la plataforma de puesta en común BIM 360, de Autodesk), Virgin Hyperloop está impulsando este sector y ofreciendo algunas ventajas adicionales respecto a los medios de transporte tradicional, como el tren o la carretera.
Los principales objetivos técnicos tienen que ver con la seguridad y la comodidad de los pasajeros. Para obtener un máximo confort, los ingenieros deben estudiar con detenimiento el ajuste horizontal y vertical de las vías del Hyperloop entre paradas.
En palabras de Babur: “Aplicamos unos criterios muy conservadores para determinar el radio mínimo de curvatura”. Los ingenieros de sistemas hacen sus números para superar la prueba del café y que la taza siga en pie tras la curva: “Queremos garantizar que, al viajar en Hyperloop, el café no se mueva de su sitio”.
Las ventanas también afectan a la comodidad de los viajeros. Por eso Virgin Hyperloop One ha decidido prescindir de ellas: “Cuando viajas por el aire a 800 o 1100 kilómetros por hora, tienes unas fabulosas vistas del horizonte ―explica Babur―, pero cuando viajas a esa velocidad cerca del suelo, lo más probable si miras por la ventana es que te marees”.
La física puede suponer un quebradero de cabeza para los ingenieros, pero también ofrece algunas ventajas. Los trenes de alta velocidad, por ejemplo, no pueden subir pendientes superiores a un 3 %, lo que limita las rutas que pueden trazarse en regiones montañosas sin recurrir a carísimos túneles. El Hyperloop, por su parte, puede mantener su velocidad máxima en pendientes de hasta un 10 %.