Estos impedimentos naturales a la construcción obligaron a Moczarski y a su equipo de planificación a ser creativos a la hora de proyectar la nueva planta de montaje en el distrito de Stuttgart conocido como Zuffenhausen. Las nuevas instalaciones debían incluir tres pisos y un sótano, donde se ubicarían todos los sistemas tecnológicos del edificio.
“Para evitar excedernos en costos y tiempos, terminamos levantando el edificio en paralelo con la ventilación y los sistemas de calefacción, aspersores y eléctrico, e incluso con los propios sistemas destinados al montaje de los vehículos —explica Moczarski, que apunta que al día siguiente de instalarse las placas calefactoras ya estaban en la obra los trabajadores encargados de las estructuras de acero—. Tuvimos que encargarnos de todo, de qué hacer, dónde y cuándo, por adelantado. No habríamos podido hacerlo sin salvaguarda digital: es imprescindible comprobar los conflictos por adelantado en un ordenador”.
No hay nada, ni robot industrial ni papelera, que no esté aprobado previamente en la pantalla de Moczarski. Hasta el último detalle de la fábrica está integrado en el modelo de planificación integrada de Autodesk Navisworks, creado por Moczarski mucho antes de que se colocara la piedra angular del edificio. Moczarski basó su modelo en una escena de Autodesk Revit, creada por la empresa de ingeniería arquitectónica RSE y en la que se muestran tanto el edificio como sus sistemas tecnológicos.