Crear un modelo digital del museo es uno de los ejemplos más recientes y destacados de una nueva era de conservación digital para atesorar las grandes obras maestras del mundo. El cambio climático pone en jaque a muchas regiones, los edificios emblemáticos envejecen y los últimos accidentes subrayan la necesidad de copias de seguridad digitales, por lo que la compleja labor de toma de datos y modelado es cada vez más urgente. En 2018, el incendio del Museo Nacional de Brasil en Río de Janeiro arrasó con 20 millones de piezas de un valor incalculable. Los equipos de Autodesk también han ayudado a crear modelos para la Torre Eiffel de París y puede que lleven su trabajo a otros puntos de Brasil, como la afamada arquitectura modernista de Lina Bo Bardi.
El reto tecnológico en Ipiranga era inmenso y requería un conjunto de herramientas informáticas para recopilar, organizar, clasificar y mostrar la extraordinaria cantidad de datos. La nube de puntos, que se trazó mediante imágenes y escáneres láser que se reagruparon gracias a una fotogrametría con drones, contaba con 2300 millones de puntos y una precisión de 3,7 mm. Para volcar todos esos datos sin procesar a un modelo digital útil, se dieron varios pasos con distintas aplicaciones, incluido Autodesk BIM 360, ReCap Pro, Civil 3D, InfraWorks y Revit.
Según Vinicius Barros y Marcelo Laguna, integrantes del equipo de Autodesk que supervisó la transición desde las imágenes hasta el programa y el modelo, el proceso dio como resultado una imagen interactiva de 13 GB en la nube. “El Museo Ipiranga será un importante ejemplo de cómo la transformación digital puede ayudar a los propietarios públicos a gestionar mejor los activos históricos”, afirma Fernanda Machado, arquitecta y experta en BIM (modelado de información de construcción) de Autodesk que gestionó el proceso de escaneo y modelado. “Es un monumento protegido, por lo que supone un enorme desafío y una gran satisfacción poder conservarlo de esta forma novedosa”.
“Cuando empezamos a trabajar, me di cuenta de lo potente que podría ser este proyecto” añade Pedro Soethe, de Autodesk, que dirigió el proyecto junto a Machado. “Desde las primeras conversaciones con el equipo del proyecto del museo, tuvimos claro que queríamos aportar una visión más amplia del proyecto. Por eso, no nos centramos únicamente en la edificación del museo, sino también en el parque en el que está ubicado, que es hermoso. Además, añadimos el entorno del museo, incluidas las calles y los árboles, para mostrar cómo se comporta cada elemento en el contexto de la ciudad”.