Las ventas de bombas de calor han crecido de forma exponencial en los últimos años. El diario de negocios alemán Handelsblatt habla incluso de “la década de las bombas de calor” y considera que sus fabricantes son arduos defensores de la transición hacia las energías renovables.
El aumento del uso de esta tecnología se perfilaba desde hace ya mucho tiempo y las cifras lo demuestran. En 2021 se instalaron en Alemania 154 000 bombas de calor y tan solo un año después el total fue de 236 000. Cabe señalar que, si bien la tasa de crecimiento en los Estados Unidos se sitúa por detrás de Alemania, sus ventas superaron por primera vez los cuatro millones de unidades en 2022, posicionándose por encima de los hornos o estufas de gas. España puede ser un país clave para cumplir los objetivos de la Unión Europea de llegar a 60 millones de bombas de calor para 2030.
La asociación alemana de bombas de calor Bundesverband Wärmepumpe e.V. prevé que a partir de 2024 se instalarán en el país 500 000 bombas al año y que la cifra total en uso aumentará de un millón cuatrocientas mil unidades hasta seis millones en 2030.
La empresa estadounidense Viessmann, con presencia internacional y especializada en calefacción y aire acondicionado, tiene su sede en Allendorf, una ciudad del centro de Alemania. Actualmente se encuentra invirtiendo 1000 millones de euros (unos 1080 millones de dólares) en tecnología de calefacción ecológica para los próximos tres años. Un quinto de esta cantidad, es decir, 200 millones de euros, se utilizará para construir un nuevo centro de producción de 50 000 metros cuadrados en la ciudad polaca de Legnica, situada a un poco más de 80 kilómetros de la frontera. Viessmann tiene la intención de apoyar la independencia geopolítica de Europa y jugar un papel clave en la lucha contra el cambio climático y la dependencia de combustibles fósiles. En mayo de 2022 la empresa informó de que antes de que comenzara la guerra de Ucrania la demanda para bombas de calor había subido en un 41 %, lo que supuso una cifra de ventas récord en 2021.
La situación política actual y los esfuerzos del Gobierno alemán para ser independiente del aprovisionamiento del gas ruso harán que suban más aún las ventas. Viessmann se está preparando para un aumento en la demanda y por ello está ampliando enormemente su capacidad de producción de bombas de calor. El año pasado duplicó el número de trabajadores en esta unidad de negocios.
La producción en Legnica comenzará menos de dos años después de que se desarrollaran los planes iniciales y algo más de un año tras el inicio de las obras en el verano de 2022. Norbert Schmidt, antiguo experto digital de fábrica en Viessmann, comenta: “No podría haberse hecho sin planificación digital”. Aunque jubilado desde 2021, Schmidt sigue asesorando a la empresa en el uso de ingeniería industrial, por lo que aún puede transmitir sus muchos años de experiencia.