Aunque es necesaria cierta inversión financiera, a largo plazo las ventajas de las iniciativas ASG superan su costo con creces.
1. La inversión ASG es buena para el planeta
Conforme más y más empresas adopten criterios ASG, aumentará la igualdad y se reducirán las emisiones, algo que beneficiará enormemente al planeta y a toda la sociedad. Las nuevas reglas de la SEC acelerarán este proceso. Las empresas se están sumando a movimientos como la campaña de Naciones Unidas Carrera hacia Cero o The Climate Pledge y se están comprometiendo con la neutralidad en carbono mediante la incorporación de energías renovables o las compensaciones de carbono, como ha hecho Autodesk. Si cada empresa cumple con su parte, haremos del mundo un lugar mejor.
2. Los criterios ASG ayudan a controlar los riesgos
En 2020, el director general de BlackRock, Larry Fink, afirmaba en una carta: “Los riesgos asociados al clima ya no pueden desvincularse de los riesgos asociados a la empresa”. Las nuevas reglas de la SEC están haciendo que las empresas gestionen mejor los riesgos climáticos, algo que incrementará su valor. Las compañías deben controlar aspectos externos a ellas mismas e implantar sus propias prácticas de gobierno corporativo para mitigar los riesgos o hacer frente a las consecuencias del mercado.
Los criterios ASG desempeñarán un papel importante en la reducción de las desigualdades y en la descarbonización de las industrias. Por ejemplo, en Autodesk nos hemos comprometido muy activamente con la sostenibilidad; hemos instaurado un comité de dirección ASG y una estrategia a tres bandas: lo que hacemos como empresa, lo que hacemos por nuestros clientes y cómo conseguimos que las empresas dependan menos del carbono y sean más resilientes e igualitarias.
3. Los criterios ASG son buenos para la empresa
Un estudio de la Escuela de Negocios Stern, de la Universidad de Nueva York, reveló que las empresas que participan en los informes ASG incrementan su valor con el tiempo. Una gestión adecuada de los riesgos ASG que fomente la igualdad, la reducción de emisiones, la privacidad de los clientes y la diversidad para impulsar la innovación puede incrementar sus ingresos al máximo. El estudio de Stern también mostró que las empresas que dan prioridad a los criterios ASG son más resilientes durante las crisis sociales o económicas, algo que resulta muy atractivo para los inversores tras las lecciones aprendidas de la pandemia de COVID-19.
Cuando te centras en “hacer las cosas mejor” en lugar de marcar equis en formularios, las inversiones en ASG generan retornos mayores, pues dejan ver el compromiso de la empresa, lo que despierta la confianza entre los clientes. También atrae y ayuda a mantener el talento, una gran ventaja en el mercado de trabajo actual. Este tipo de prácticas de gobierno corporativo despierta un mayor interés en los inversores y proporciona mejores resultados económicos.
4. Se adecúa a los planteamientos de los inversores de nueva generación
Las actuales generaciones de inversores están inclinando la balanza hacia un nuevo conjunto de criterios. Se implican mucho más con el interés común y son conscientes de que desdeñar los riesgos del cambio climático y las desigualdades tiene un costo mucho mayor que hacerles frente. Y el mundo empresarial está respondiendo: en 2019, la Business Roundtable, una importante asociación comercial, redefinió el concepto de corporación, que ha pasado de ser algo ‘centrado exclusivamente en sus accionistas’ a incluir a clientes, empleados y comunidades.
5. Los criterios ASG ya son una realidad
Los indicadores ASG revelan lo que ya están haciendo miles de empresas para reducir los riesgos. Aunque los indicadores sigan evolucionando y perfeccionándose (algunos llegan a incluir riesgos de ciberseguridad y geopolíticos), conforman un estándar para que las empresas sean conscientes de su posición frente a su competencia y analicen cómo mejorar. Y el sector público, concretamente en la Unión Europea y en los Estados Unidos, está comenzando a regular los requisitos de información respecto a las emisiones de carbono y los criterios sociales. Todavía queda mucho por hacer, pero cada día está más claro qué información se exige a las empresas para cumplir con los requisitos ASG.
Las empresas han comenzado a asumir que, a largo plazo y desde la perspectiva del crecimiento, lo que es bueno para las personas y para el planeta tiene un mayor valor que los beneficios financieros y los réditos a corto plazo. Sí, obtener beneficios es crucial, pero las buenas prácticas desde el punto de vista social y medioambiental pueden incrementar esos beneficios. Y son importantes para los empleados, los clientes y los inversores. Las empresas que adopten criterios ASG tienen todas las de ganar en un futuro no muy lejano.
Este artículo ha sido actualizado. Se publicó por primera vez en junio de 2020.